miércoles, 23 de abril de 2014

En el Día Mundial del Libro, FEAPS reclama un acceso igualitario de todas las personas al placer de la lectura

Hoy se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. En su mensaje de este año a las Naciones Unidas, la directora general de la UNESCO Irina Bokova, hace referencia al “poder de los libros para fomentar la realización personal y generar cambios sociales”, afirmando que estos “abren amplios caminos de diálogo entre las personas, dentro de las comunidades y a través del tiempo”. Por ello, asegura que uno de los principales objetivos de la institución internacional que representa es “velar por que la alfabetización y los formatos accesibles lleguen a más mujeres y hombres, porque los libros son nuestras herramientas más poderosas para erradicar la pobreza y construir la paz”.

En línea con este mensaje, FEAPS reclama a los poderes públicos y la sociedad en general una mayor sensibilización con el acceso a la lectura de colectivos con especiales dificultades de comprensión, como puede ser el de las personas con discapacidad intelectual. Para ello, propone una extensión de la metodología de la lectura fácil como herramienta fundamental para garantizar este acceso a todo tipo de información y, con ello, avanzar en la plena ciudadanía de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

FEAPS recuerda que el Estado español está obligado, como firmante de la Convención de la ONU sobre Derechos de las personas con discapacidad, a adaptar su legislación para, entre otras cosas, asegurar que estas personas “tengan acceso a material cultural en formatos accesibles” (artículo 30).


FEAPS cuenta ya con esta metodología para realizar textos en lectura fácil, que puede descargarse gratuitamente en su página web (http://www.feaps.org/archivo/centro-documental/doc_download/500-lectura-facil-metodos-de-redaccion-y-evaluacion.html). Junto a ello, en los últimos años viene realizando distintos proyectos relacionados con el acceso a la lectura en distintos ámbitos (educación, derechos, ocio…)

Un ejemplo de estas acciones es la participación de FEAPS en el proyecto europeo “Pathways, creando caminos hacia la educación de adultos para personas con discapacidad intelectual”, cuyo principal objetivo es facilitar, a través de unas guías para profesores y alumnos, el acceso a la educación de adultos para las personas con discapacidad intelectual, a través de la lectura fácil.

Junto a ello, en el ámbito del ocio, FEAPS está desarrollando otro proyecto con la empresa OneClick en el que se utilizan las nuevas tecnologías para facilitar el disfrute de la lectura a personas con dificultades de comprensión. Este proyecto se ha encargado de publicar en versión digital para tablets y ordenadores dos Leyendas de Bécquer y una novela de Jordi Serra i Fabra. Esta publicación incluye textos en lectura fácil y elementos tecnológicos como las animaciones y sonidos con el fin de hacer más comprensible y amena su lectura.


Fuente: FEAPS

lunes, 7 de abril de 2014

7 de abril, Día Mundial de la Salud: Las personas con discapacidad intelectual tienen barreras para acceder a la atención sanitaria

El derecho a la salud se recogió en la constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social”. Asimismo, el artículo 25 de la Convención de la ONU sobre Derechos de las Personas con Discapacidad, establece el derecho de las mismas a “gozar del más alto nivel posible de salud sin discriminación por motivos de discapacidad”.

Pero este derecho a la salud no es el derecho a gozar de buena salud o a estar libre de enfermedades, sino que hace referencia a la obligación que tienen los Estados de generar condiciones para que todos sus ciudadanos puedan vivir lo más saludablemente posible. Unas condiciones que incluyen la disponibilidad garantizada de servicios sanitarios y otros elementos determinantes como el acceso a condiciones sanitarias adecuadas, una nutrición conveniente, una vivienda apropiada, entornos saludables en el trabajo y el medio ambiente, acceso a la educación y acceso a información sobre cuestiones relacionadas con la salud, incluida la salud sexual y reproductiva.

Diagnóstico. FEAPS acaba de hacer público su estudio “Discapacidad intelectual y Salud: derechos, desigualdades, evidencias y propuestas”, en el que identifica una serie de factores y barreras que suponen una discriminación para estas personas en materia de salud. Este estudio confirma las desigualdades en el acceso de las personas con discapacidad intelectual a los servicios de salud y más especialmente las del colectivo con discapacidad severa y profunda. Parte de estas desigualdades pueden deberse a sus dificultades de comunicación efectiva, que obligatoriamente les hacen dependientes de terceros, pero también a que los propios servicios no son accesibles ni cognitiva ni físicamente, no garantizan la ausencia de discriminación, y sus profesionales reconocen no estar adecuadamente formados para trabajar con esta población. A todo ello se suman las políticas sanitarias derivadas de la actual crisis, y especialmente la adopción de medidas como el copago farmacéutico, que están comenzando a limitar el acceso a los servicios sanitarios por razones económicas (lo que afecta de modo especialmente negativo a las personas y familias con algún miembro con discapacidad).

Datos. El estudio revela datos alarmantemente bajos en las visitas de las personas con discapacidad intelectual a los especialistas médicos. Tomando como ejemplo al oftalmólogo, se comprueba que aunque más del 40% de las personas de la muestra emplea gafas, sólo un 13% acude a este especialista. Esto es aplicable a otras especialidades médicas como la odontología (sólo un 4,5%), la otorrinolaringología (un 9,4%), o la ginecología (un 10,4% de las mujeres). En el caso de la psiquiatría (un 13,4%) este dato es de especial gravedad ya que muchas personas con discapacidad intelectual podrían estar consumiendo psicofármacos sin una supervisión adecuada. Junto a ello, también resulta especialmente alarmante que tan sólo un 9% de las personas con discapacidad intelectual entrevistadas presente un calendario completo de vacunación, y un 67,2% no tenga información, considerando que estas personas conviven con otras muchas en los centros y residencias.

Propuestas. Ante esta situación FEAPS propone a los poderes públicos que analicen las razones que explican la discrepancia entre necesidades sanitarias y atención recibida en este colectivo, e identifiquen las barreras objetivas que las mantienen en situación objetiva de desigualdad respecto al resto de ciudadanos y ciudadanas. Junto a ello, también recomienda la promoción de un Plan Integral de Salud para las personas con discapacidad intelectual, y la adopción de medidas de discriminación positiva que garanticen una correcta atención de las mismas en este ámbito.


Fuente: FEAPS

miércoles, 2 de abril de 2014

En el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, FEAPS pide el compromiso de toda la sociedad con la inclusión de las personas con autismo

En el Día Mundial de Concienciación sobre Autismo, FEAPS hace una llamada de atención sobre una de las alteraciones sustanciales que afectan a las personas con trastornos del espectro de autismo: la alteración de la comunicación social.

La posibilidad de comunicación es un elemento fundamental para la autodeterminación individual y una pieza esencial en los proyectos de futuro de toda persona. Es la vía para la inclusión social y el logro de la plena ciudadanía. Por eso, la comunicación ha sido recogida como un derecho fundamental en varios artículos de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (el 5, de Igualdad y no discriminación, el 9 relacionado con la accesibilidad, o el 21, sobre el derecho a la información y la libertad de expresión). Pero esta posibilidad de comunicarse no es sólo un derecho en sí mismo, sino algo aún más importante: una puerta de entrada al ejercicio real y efectivo de otros muchos derechos para todas las personas, también para aquellas que encuentran modos alternativos de poder mantener esas vías comunicación.

En este sentido, desde hace tiempo, existen sistemas aumentativos y alternativos de comunicación que han demostrado su utilidad para lograr el establecimiento de relaciones de comunicación eficaces en personas con autismo. Un ejemplo de estos sistemas es el uso de signos como alternativa al lenguaje oral.

En FEAPS tratamos de poner este tipo de sistemas a disposición de las personas con autismo y de sus familiares y personas de apoyo. Para ello, desde 2009 hemos establecido alianzas con otras organizaciones que pueden ayudarnos a investigar e implantar estos sistemas aumentativos y alternativos de comunicación. En este sentido, venimos trabajando con la Fundación CNSE para la Supresión de Barreras de Comunicación (dependiente de la Confederación Nacional de Personas Sordas de España) en una serie de proyectos conjuntos que tratan de desarrollar el uso de la lengua de signos en personas con autismo u otras discapacidades del desarrollo y su entorno más cercano.

Fruto de esta alianza, ambas organizaciones –junto a otros colaboradores como la Universidad Autónoma de Madrid y Obra Social Caja Madrid–, han desarrollado la Plataforma online FISAAC (Formación de Interlocutores en Sistemas Alternativos o Aumentativos de Comunicación) que contiene un compendio completo de unidades didácticas para el aprendizaje de signos por interlocutores de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo que usen signos para comunicarse; y que está especialmente diseñado para los familiares y profesionales. Estos materiales se encuentran a disposición de todo el mundo en la web www.fisaac.org

Junto a ello, en estos momentos ambas organizaciones están desarrollando un proyecto conjunto, con la colaboración de Fundación Vodafone, por el que personas sordas expertas en la enseñanza de lengua de signos colaboran con entidades de FEAPS en las que hay personas con discapacidad intelectual o del desarrollo que utilizan signos para comunicarse. Estos profesores enseñan a familiares y profesionales a comunicarse de forma funcional mediante signos, facilitando así que puedan comprender y comunicarse con las personas que utilizan esta vía alternativa de comunicación.

Actualmente se estima que uno de cada 150 niños presenta un Trastorno del Espectro del Autismo. El Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades de EEUU acaba de señalar, según su estudio, un aumento de un 30% en la prevalencia de estos casos sobre los datos que difundió en 2008. Esta prevalencia del autismo alcanza ahora, según dicho centro, a 1 de cada 68 niños. Este aumento, con independencia que se demuestre real o no con otros futuros estudios, debe hacernos tomar conciencia de la importancia de ofrecer los mejores apoyos y de asumir la inclusión de las personas con autismo como un compromiso de la sociedad en su conjunto, que debe implicarnos a todos y todas. Por ello, alianzas como la de Fundación CNSE y FEAPS cobran hoy especial relieve.


Fuente: FEAPS